A veces cuesta someter a tu mente al esfuerzo de sesiones diarias de siete 8 ocho horas contínuas delante del ordenador y los libros, con una tensión que a veces no deja que te des cuenta del enorme esfuerzo realizado.

Tal vez, en momentos de tanta actividad cerebral, lo que te rodea desaparece y pierdes el punto de referencia para sumir en ese momento el nivel de esfuerzo realizado.

En fin...a pesar de todo merece la pena.

Yobana Carril Antelo